Cómo elegir una cómoda
La cómoda ideal es mucho más que una solución práctica de almacenamiento. Puede convertirse en una pieza protagonista que aporte personalidad a la habitación, un lugar para guardar objetos especiales o una superficie donde exhibir lo que más te gusta. Aquí tienes algunos aspectos a tener en cuenta para elegir la cómoda perfecta para ti.

Integra la cómoda con tu estilo o haz que destaque
Consigue una apariencia armoniosa eligiendo una cómoda que combine con el estilo de tu dormitorio. O, si buscas un efecto más llamativo, opta por un diseño que contraste con el resto de la decoración y se robe las miradas.

Integra la cómoda con tu estilo o haz que destaque
Consigue una apariencia armoniosa eligiendo una cómoda que combine con el estilo de tu dormitorio. O, si buscas un efecto más llamativo, opta por un diseño que contraste con el resto de la decoración y se robe las miradas.
¿Una cómoda o dos, o tres, o…?
Algunas cómodas, como las que tienen una cubierta superior sobresaliente, están diseñadas para lucir por sí solas. Otras, como las cómodas VIHALS o STORKLINTA con laterales rectos, pueden colocarse una junto a otra. Prueba combinar diferentes alturas o anchos para crear variedad visual y lograr la configuración ideal para tu espacio.
Renueva y personaliza
La mayoría de las cómodas pueden complementarse con diferentes perillas o jaladeras, lo que les da un aspecto completamente distinto y es una excelente manera de renovar un mueble antiguo. Algunas piezas de madera maciza, como la cómoda RAST, también pueden personalizarse o refrescarse con una nueva capa de pintura.
Planea con anticipación para lograr el ajuste perfecto
Sin importar si tu espacio es grande o pequeño, seguro encontrarás una (¿o dos?) cómoda que encaje a la perfección. No olvides revisar las medidas de tu espacio y considerar zoclos, contactos eléctricos y otros elementos fijos que puedan interferir con la instalación.
¡Dale el toque final!
Aunque todo quede bien guardado dentro de los cajones, no olvides aprovechar también la superficie superior. Úsala para exhibir tus objetos favoritos: un florero, fotografías, velas o quizá un espejo.







